Caminaba por las calles cuando la puesta de sol tiñó la ciudad de rojo.
En una tarde en la que la multitud pasando por mi lado aumentaba
Por algún motivo me detuve y me quedé ahí.
El vacío de mi corazón.
No estás solo,
Nos apoyamos los unos a los otros
Estaba preocupado por la inestabilidad del futuro
Y entonces, sin decir nada, me tendiste tu mano con suavidad.
Mi tristeza se dividió en dos, mi felicidad se duplicó,
Y juré que si algún día nuestras posiciones se invertían
Correría a tu lado en ese mismo instante.
Me agrada :)
miércoles, 30 de diciembre de 2009
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